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martes, 28 de julio de 2015

REFLEXIONES SOBRE DIOS Antonio Fco. Rguez. A.

¡REFLEXIONES SOBRE DIOS!
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO


    
     ¡Todas las mito-religiones nos piden "libre albedrío" y nos condicionan a no hacer uso de nuestro raciocinio! dejemos aclarado de una vez: así como solamente hay un sol (para nuestro planeta, porque todas las estrellas son soles)... solamente hay un dios (para nosotros, simples mortales), el cual es adorado de acuerdo a la idiosincrasia e intereses (mañosamente ocultos) de sus líderes religiosos. Si dios nos hizo a su imagen y semejanza (con intelecto incluido), ¿por qué obnubilan nuestras mentes? con mentiras, fantasías y amenazas (y muchas veces muertes).    




     Nosotros defendemos  a nuestro dios, ellos defienden a su dios, los otros defienden a su dios, hasta los "ateos" ante el temor se persignan a su dios, cuando el dios de la humanidad es único e irrepetible, es un dios universal, que no tiene que estar encerrado en ninguna iglesia o templo cuando todo el mundo es su hogar. Dios es proteico (adopta  todas las formas) se nos presenta como un astro, un árbol, una  montaña, un lago, un relámpago,  un amanecer, una hermosa noche, se nos refleja en el espejo y en el rostro de todos los que amamos, porque dios no sólo hizo al hombre a su imagen  y semejanza (que mezquinos somos), sino a todo lo que él creó.
     

     Bien, aquí y ahora,  estamos destruyendo la obra de Dios, nos estamos destruyendo a nosotros mismos, estamos destruyendo este hermoso Paraíso en que nos tocó nacer, y lamentablemente lo estamos convirtiendo en nuestro propio Infierno, el más grande que jamás haya existido  (los infiernos conocidos sólo son mitos), pobres de nuestras almas, si es que aún viven para entonces.




     No sé si todas las religiones estén corrompidas desde sus cimientos, pero creo que actualmente sí lo están. Estamos rodeados de religiones y gobiernos corruptos y manipuladores, nos hemos vueltos seres libres, en una libertad condicionada  (que no deja de ser un cautiverio)  del doble poder, el de la religión  y el del gobierno.






    

viernes, 24 de julio de 2015

CIHUATEOTL O CIHUAPILLI. Antonio Fco. Rguez. A.

CIHUATEOTL O CIHUAPILLI
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Imagen de Internet

     Cihuapilli, Cihuateotl.  Plural Cihuapipiltin, Cihuateteo. Del náhuatl  cihua, mujer, + pipiltin, plural de pilli, hijo, noble: “Mujeres nobles”, de cihua, mujer + teotl, dios: “Diosa”. Se daba este nombre a las mujeres que morían de parto. Iban a habitar en la región occidental del mundo, el Ilhuítl Tonatiuh, mansión del Sol en el Cielo y recibían al sol a mediodía, en que lo dejaban de acompañar los guerreros divinizados, para seguir ellas su cortejo durante la tarde hasta el ocaso, al hacerlo entrar a la región de los muertos, donde pasaba la noche acompañado en su recorrido de los mictecah.

CIHUACÓATL Imagen de Internet

     Estas mujeres estaban bajo el amparo de Cihuacóatl, señora del rumbo occidental del mundo, y sus almas bajaban a la tierra de noche en determinadas épocas establecidas en su calendario y se convertían  en  fantasmas que hacían maleficios e infortunios al que tenía la triste fortuna de encontrarlas a su paso, a muchos de los cuales dejaban paralizados. Era considerado de mala suerte que una mujer embarazada tuviera una aparición de este tipo. Eran representadas en forma espantosa, llevando por cabeza una calavera y provistas de garras en las manos y en los pies. Nos dice la tradición que antes de convertirse en diosas, estas mujeres tenían poderes mágicos, porque precisamente al morir en el parto adquirían un gran poder al derrotar al enemigo. Estas mujeres siniestras eran muy veneradas por magos y hechiceros. Se dice que los jóvenes guerreros trataban de apropiarse del antebrazo derecho de estas mujeres, donde radicaban grandes poderes del -poder mágico que tenía la difunta-, los hacia invencibles en la guerra pues al contacto con el antebrazo “adormecía” a varias personas al mismo tiempo. Efectivamente, la mano y el brazo del hombre tienen el poder de crear, de producir, por lo cual tiene también una fuerza mágica que se puede apropiar mutilando el cuerpo muerto. 


Imagen de Internet
     Esta propiedad era también aprovechada por los ladrones para cometer sus fechorías. También se dice que al ser enterradas, el cortejo que las acompañaba a la sepultura iba rodeado de hombres armados para impedir que se mutilara al cadáver. Gómez Gómez (1997: 31), Rodríguez (2004). || Refiere López Austin (ll, 2004: 290) que a la mujer que había fallecido de muerte gloriosa, cuando la despertaban de su sueño en el otro mundo, era denominada chamotzin.







   










     Tomado de mi libro: Los Tuxtlas nombres geográficos pipil, náhuatl, taíno y popoluca. Analogía con las cosmologías de las culturas mesoamericanas. Incluye un diccionario  de localismos y mexicanismos. Ediciones Culturales Exclusivas, 2007



jueves, 23 de julio de 2015

LA REINA DEL CARNAVAL Antonio Fco. Rguez. A.

LA REINA DEL CARNAVAL
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Foto de Internet

Esa mañana caminaba sobre la calle Ocampo en el puerto de Veracruz, terminaba de pasar enfrente del Café “La Merced” cuando noté que una joven dentro de un auto Maverick color amarillo arreglaba el espejo  lateral para observarme a través de él, pasé al lado de ella y me miró de una manera especial, me emocionó el sentirme admirado por esos bellos ojos, me paré unos diez pasos adelante, fingiendo cruzar la calle, como "tardé” en mi intento, ella salió del auto y dirigiéndose a mí me preguntó:     -¿Te puedo ayudar  en algo? ¿Qué buscas? Sonriendo y  mirándola a los ojos le respondí: ¡A ti! Mi respuesta provocó que ella se ruborizara, y yo por ende me sentí apenado de su rubor. ¡Disculpa, eres tan bella que no pude evitarlo! ¡Perdóname! Ella recuperándose de su sorpresa me contestó: ¡No, perdóname tú a mí! ¿Haz de pensar que soy una tonta… y tienes razón? Nos quedamos viendo a los ojos, nos sonreímos y a la par soltamos una carcajada. ¡Ya éramos amigos! Nos pusimos a platicar sobre nosotros, entre tantas cosas,  le dije que estudiaba el tercer año de medicina; me agradó sentir el interés que ella mostraba a mis comentarios. Yo le di mi nombre y ella al darme el suyo titubeó, intuí el engaño, más no quise darle importancia, en el fondo no me interesaba su nombre, sino ella. Empero, le vi en el  cuello un bonito collar de oro que lo traía grabado.



Maverick amarillo

  Me refirió estar esperando a una amiga, la cual momentos después, salió de un negocio que estaba al lado de  nosotros. Ésta al vernos juntos sonrío. Me presentó con ella. Antes de despedirse, me preguntó si podía ir a buscarme esa misma tarde a la Facultad de Medicina, le dije que sí, que me agradaría volver a verla.

     Esa tarde al salir de mis clases, me dirigí a la entrada de la Facultad, y ahí estaban ellas dos dentro del auto.

     Antes de alcanzarlas, tuve que soportar las bromas que algunos amigos me decían al darse cuenta que era a mí a quien ellas esperaban. Hice como que los ignoraba.

     Llegué con ellas y nos saludamos con un ¡hola! y una sonrisa. Me invitaron a dar un paseo, subí al auto, y nos dirigimos rumbo al malecón. ¿Te gustan los bísquets? Me preguntó mi “amiga del collar”. Dije que sí, aunque no fuera cierto. Nos metimos a comprarlos en una panadería que se encontraba en una esquina del Hotel Emporio, y de ahí nos los fuimos a comer al bulevar, mientras escuchábamos, dentro del auto, la estación de radio “La Pantera”, la plática versó sobre los grupos y cantantes de rock, y de  nuestras canciones favoritas, terminamos cantando algunas canciones de la radio.


Hotel Emporio

     Casi oscurecía, cuando me dijo ella: -¡Te vamos a llevar a tu casa! ¿Quieres..? ¡Sí! Contesté. No pude negarme. En el trayecto me dijeron que les había agradado que estuviéramos juntos. Qué si quería que nos juntáramos nuevamente, les dije que sí. Al llegar a la casa, en Carmen Serdán, las dos bajaron del auto y nos despedimos  con un beso en la mejilla y un abrazo.

     Esa noche, no pude pensar en mi bella amiga, tenía mucho que estudiar.

     A la mañana siguiente, en lo que esperaba mi desayuno me puse a hojear  el periódico “El Dictamen” y pude reconocer en unas fotos de sociales a mi amiga, era ella la Reina del Carnaval. Entonces entendí el por qué me había ocultado su verdadero nombre. ¡Pensé tantas cosas, más nunca, la culpé de nada!

     ¡Ella me gustaba, ella me agradaba,  pero nada más..!

     Y esa misma mañana, ya en la Facultad, siguieron las felicitaciones y las bromas de mis amigos, que sí la habían reconocido.


Facultad de Medicina


     Me dio gusto volver a encontrarlas, tres a cuatro días después, afuera de la Facultad,  me subí al coche con ellas, y esta vez pasamos a dejar a su amiga al Instituto Franklin para sus clases de idiomas. Me dijo que se le antojaba nuevamente ir por bísquets y de ahí pasar otro momento como el anterior. Ya solos, me agradó más, la vi más bella, todo en ella era  realmente encantador…  su plática,   su sonrisa y el brillo de sus ojos.

     Pero algo pasaba en mí, que me impedía dar un paso adelante en esta relación. Ella, repito, era muy guapa, muy simpática, muy noble. No podía encontrar hasta ese momento mejor amiga que ella. Sentía que la engañaría si la buscaba como novia. Y entonces, la perdería para siempre.


Veracruz. Imagen de Internet

     Opté por explicarle a ella, que la quería y la admiraba como amiga, que me inspiraba mucho respeto y cariño. Que yo no deseaba lastimar sus sentimientos. Entre más le explicaba, me sentía cruel. ¿Quién era yo para estrujar tan delicada y hermosa flor?

     Me dolió ver que su sonrisa se entristecía y que sus ojos se opacaron con el llanto.  Fue entonces que me dijo: ¡Gracias, acabas de demostrarme que eres un gran amigo, pero yo sigo siendo una tonta! Se acercó más a mí y me dio un beso, mojado en lágrimas, en la boca. Y acabó diciéndome: ¡Nunca me olvides, quiero que seamos amigos… para siempre!

     Nos quedamos callados, en la radio se escuchaba  una reciente canción de  Elton John: 'Sorry seems to be the hardest word' ("Lo siento parece ser la palabra más difícil"). 


     Nunca más volvimos a vernos. Me habló dos a tres veces por teléfono, la última vez para decirme que iba a casarse. ¡Me sentí feliz por mí amiga, y por el afortunado que iba a compartir su vida con ella... para siempre!



Tercer año de medicina




miércoles, 22 de julio de 2015

KISIN Y DEMÁS DIOSES DEL INFRAMUNDO MAYA Antonio Fco. Rguez. A.

KISIN Y DEMÁS DIOSES DEL INFRAMUNDO MAYA
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO


Foto de Internet

     Kisin, Kizin o Cisin. Del maya kiis, pedo, flato + in, sufijo formativo: “El pedorro”, “El flatulento” o “El hediondo”. Lo más probable, es que esta traducción provenga del característico olor a pólvora o azufre del diablo o demonio, que nos trajeron los españoles. Siendo así, sería más correcta la traducción hecha por Bruce de: ki (m), morir + s, sufijo transitivo aplicativo, hacer que… + in, sufijo formativo: “El causante de la muerte”. Al dios de la muerte Ah Puch (“El Descarnado”), también se le denominaba Yum Kimil (“El señor de la muerte”), Hun Ahau (“Señor Uno”) o Kisin. Personifica al diablo, al miedo y a los terremotos entre los mayas. Se le representa por un esqueleto humano, o con un individuo con la mandíbula inferior, la nariz y las costillas descarnadas, a veces la cabeza es una calavera. Del lóbulo de la oreja le cuelga un largo hueso. Lleva en la cabeza, el cuello, en las muñecas y en los tobillos un collar de ojos muertos ensartados en hilos de cabellos; a veces tiene senos, por lo que, como Chaac e Itzamná, es un dios andrógino. Su color es el amarillo negruzco, tonalidad de las manchas que tienen los cadáveres en su descomposición. Se le identifica con el dios A.


Foto de Internet
Un atributo común suyo es una suerte de signo de porciento en el rostro o el cuerpo en la escultura clásica. Está asociado con los años Cauac, el sur y el color direccional amarillo (el amarillo es el símbolo de la muerte). Es la deidad más maligna, temida y vengativa de toda el área maya desde Chiapas a Yucatán.  Yumtsakob, uno de los cuatro más grandes chaques o chakoob (deidades agrícolas), envía la lluvia para refrescar la tierra, lo que la hace fría e incómoda para Kisin, de manera que éste hace un viento en el cielo para alejar las nubes. Kisin tiene el poder de robarse las almas de los hombres malos cuando mueren; le temen tanto que evitan hablar de él pues creen que al pronunciar su nombre aparecerá. Cuando en sus conversaciones se refieren a él lo nombran “Kakaz-Baal” que quiere decir “cosa mala, fea, horrible, que espanta”. 


Foto de Internet
Suponen que habita en el piso más bajo del Xibalba (inframundo o infierno) llamado “mitnal” y que es el purgatorio o lugar de sufrimiento donde el dios Tsasapisan conduce el pisan (espíritu) de aquellos que cometieron suicidio lanzándose a un cenote, o de alguna otra manera. Los espíritus de aquellos que mueren van allí por poco tiempo, luego de lo cual ascienden a través de la gran ceiba, según se vayan perfeccionando, a través de varios cielos hasta llegar al séptimo, donde viven eternamente felices. Las almas de los hombres muertos en guerra y de las mujeres muertas en el parto van directamente al mundo superior. Kisin se hace acompañar del pájaro Muan y del buho, ambos considerados como símbolos de la muerte. Se le imagina de varias maneras, pues, tiene el poder de cambiar de forma a voluntad y según sus propósitos. Se sabe que el Kisin puede aparecer en cualquier momento y en cualquier lugar; que puede salir de un “mulsay” (hormiguero subterráneo), el cual es una entrada al mitnal, representado en forma de una  descomunal serpiente ochcan (boa constrictora), que tiene un gran ojo brillante y no es venenosa. Se cree  que permanece, casi siempre, en esos hormigueros y cuando es buscada por un chamán iniciado y están frente a frente, ésta se yergue sobre la cola y, acercándosele hasta que sus rostros casi se tocan, pone la lengua en la boca del iniciado. Otras veces, se presenta el chamán desnudo, entonces, la ochcan lo lame por todo el cuerpo, lo engulle completamente, para después expulsarlo por la cola. De estas maneras, les comunica los misterios finales de la hechicería y demás poderes sobrenaturales a cambio de que les entreguen el alma. Es así como les viene el conocimiento a los hechiceros, toreros, prestidigitadores y demás gente que hace cosas fuera de lo natural. Rodríguez (2004), Villa Rojas (1992: 299), Tozzer (1982: 12, 181-182), González Torres (2003), Abelardo Fuente (1970: 169), Bruce (1967:), Thompson (citado por Freidel, 2001: 206-207), Thompson (1997: 368), de la Garza (1998: 116).

     Comenta Cristina Alvarez (1997: 192), para la mente maya, la función de los dioses del inframundo era benefactora: eran encargados de cuidar que el mundo estuviera en su lugar, de proteger la vida que existe sobre la tierra, de evitar los terremotos, los maremotos y que la tierra desapareciera bajo el agua. Por otro lado, cuando el agua escaseaba en la superficie, podían conseguirla bajo tierra, en las cuevas y en los cenotes (ríos subterráneos al descubierto). Pero, también podían ser destructivos cuando era desencadenada su cólera.

     Refieren Marion Singer (2000 y 1991: 201), Villa Rojas (1995: 322, 323) y Thompson (1977: 367), que, según la cosmología lacandona, Kisin fue expulsado al inframundo por Hach Ake Yum (Nuestro Verdadero Señor), por haber intentado destruir las criaturas de su amo (es decir, por tratar de equipararse con él); es una deidad perversa cuya única meta es dañar. Sukukyum (U sukum ik yum: hermano mayor de nuestro padre), es el señor del inframundo y el guardián de Kisin. Sukukyum juzga a las almas que descienden al inframundo, entregándolas al castigo de Kisin o al descanso eterno con Metzabok o Menzabac (“El creador del hollín y/o de la pólvora”), dios de la lluvia. Además, acoge al sol al morir todas las noches en el inframundo y lo lleva sobre sus espaldas por medio de una tabla. A la medianoche, el sol toma pozol, reposa un instante, luego vuelve a partir llevado siempre por Sukukyum, hasta el oriente. El mitnal es una especie de purgatorio donde van los espíritus de los muertos antes de pasar a su morada definitiva. Cuando el número de estas almas es muy elevado, se rebelan tratando de escapar, entonces Kisin, que es un personaje iracundo, se enfada, ruge y patea la base de la gran ceiba (árbol gigantesco que se encuentra como sostén en el centro del mundo, sus raíces salen del inframundo y su copa alcanza el cielo) provocando que se resquebrajen los cimientos de la tierra produciendo terremotos y maremotos que espantan a los lacandones. En ocasiones, Sukukyum procura contrarrestar los excesos de Kisin, sosteniendo las columnas del inframundo para evitar el derrumbe de la tierra.  Algunas veces los espíritus consiguen escapar para vagar por la superficie de la tierra. A  veces Kisin consigue sofocar la rebelión enviando las almas cautivas a otro lugar del infierno y así ya se queda tranquilo durante algún tiempo, hasta que vuelva a tener su reino otra vez lleno. Cuando en la corteza terrestre se producen ligeros temblores de tierra se deben a que Kisin ruge y vocifera para asustar a los espíritus con el fin de que no intenten rebelarse. Es sospechoso de cometer innumerables fechorías contra los lacandones y, particularmente, de detener el alma de éstos cuando viaja de noche en los sueños, de tal modo que al no regresar ésta, su dueño quede loco e inclusive llegue a morir. La misma Marion Singer (1991: 111, 147, 201) comenta: en el mundo subterráneo, las almas de los animales muertos esperan el día del fin del mundo, fecha en la cual podrán regresar a la selva. El dios Kisin, por su parte, tiene también sus animales de caza, son los dobles del alma (“onen”) de los Hach Winik (los verdaderos hombres), nombre con el que se reconocen los lacandones. Cuando flecha algún animal de los que pueblan su selva del inframundo, el alma del lacandón sufre; si Kisin flecha algún faisán, un miembro del linaje K´ambul (faisán) sufrirá y quizá morirá. En cuanto a las almas de los hombres o de las mujeres que fueron culpables de adulterio, su destino final es volverse mula, y que Kisin les queme los genitales en expiación de sus delitos. Otra forma de sufrimiento que aplica es tirar alternada y repetidas veces en agua helada y fuego ardiente a los infractores de la selva…

     Es tal el poder de Kisin y la preocupación o temor de los lacandones, que éstos se desean buenos sueños al dormir, y a la mañana siguiente se preguntan sus sueños, pues, se dice que quien lo sueñe como demonio es por qué verá a un jabalí salvaje, y soñarlo en forma de terremoto presagia la muerte de algún conocido. Algunos lacandones culpan a Kisin como el causante de tener piel morena y rostro feo; para hacerles esa maldad los frotó con un pequeño objeto redondo, mientras estaban dormidos. Una forma que tienen los lacandones para ahuyentar malos sueños es sostener a la cabecera de donde duermen un círculo pequeño de liana trenzada, al centro del cual pende una pluma de ave la cual puede ser movida por el aire.

      Entre los lacandones figuran además: ´u yis mehen Kisin “los hijos orinados de Kisin”, que son dos hijos varones y ´u ti´al Kisin “la hija de Kisin”. ||   Tsasapisan, es el Dios que conduce el espíritu del muerto a las diversas mansiones. Mulsay, del maya mul, colina, promontorio + say, hormiga: Hormiguero. Hun Ahau, dios de la muerte y nombre calendárico de Venus en su aparición heliacal. Las representaciones mesoamericanas de Venus suelen llevar símbolos de la muerte, para hacer ver que acaba de salir del inframundo.



     Tomado de mi libro: Los Tuxtlas nombres geográficos pipil, náhuatl, taíno y popoluca. Analogía con las cosmologías de las culturas mesoamericanas. Incluye un diccionario  de localismos y mexicanismos. Ediciones Culturales Exclusivas, 2007.



martes, 21 de julio de 2015

“DISCO EN PLAYA AZUL” CATEMACO Antonio Fco. Rguez. A.

“DISCO EN PLAYA AZUL, CATEMACO"
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Catemaco. Fotos tomadas de Internet.

     ¡Nos vemos! ¡Hasta mañana! Nos despedimos Roberto “Polo” Armengual y yo, de nuestros compañeros y amigos de la ESBIO (Escuela Secundaria y de Bachilleres Isaac Ochoterena) en San Andrés Tuxtla. De ahí,  por costumbre,  emprendimos nuestro  regreso caminando  hasta Catemaco. Al cual llegamos después de un poco más de 2 horas; ya íbamos a despedirnos cuando vimos un autobús de turismo del cual bajaban varias muchachas, con “discreción” nos acercamos a verlas. Un grupito de ellas se nos acercó preguntándonos ¿qué si éramos de ahí y qué les recomendábamos visitar? Inmediatamente nos ofrecimos de guías, llevándolas a la Basílica de la Virgen del Carmen. 







    

     

    
     
     Un rato después al lago, mostrándoles el malecón, y de ahí a las playas pasando por Koniapan, “La Punta”, el Tegal (lugar donde se apareció la Virgen del Carmen), Playa de Gorel, Espagoya  y Solotepec. Todo el trayecto, fue de comentarios elogiosos sobre la belleza del lago, sus islas y su entorno, sobre la exótica comida local y sobre nuestro  famoso brujo don Gonzalo Aguirre. Obvio decir, que Roberto y yo nos íbamos “identificando” con dos de ellas.

Isla Agaltepec

     Regresamos al “Centro” (a la población) quedando con ellas de acompañarlas esa misma noche a bailar a la  “Disco” del Hotel “Playa Azul”.






     

    

     Llegando a casa nos pusimos a romper las alcancías, de nuestras hermanas, así como a sacar dinero de las bolsas, de nuestras hermanas, nos acicalamos lo mejor posible, nos persignamos y salió cada quien de su casa con rumbo al hotel donde se hospedaban nuestras nuevas amigas michoacanas. ¡Wau, estaban irreconocibles! ¡Todas hermosísimas con vestido de noche y zapatillas, nos dejaron con la boca abierta! Tomamos un taxi y nos fuimos al Hotel Playa Azul, llegamos a la Disco, y aunque ya había bastante gente, afortunadamente encontramos un buen lugar donde quedarnos.  


Hotel Playa Azul

     Yo estaba bastante nervioso, debo confesar que nunca he sido un buen bailarín, pero las miradas que intercambiamos mi guapérrima amiga Nancy Moreno y yo, y el hecho de que ella, en la leve penumbra del salón, haya buscado y acariciado mi mano, me electrizaron, no lo pensé más y nos encaminamos  a la pista de baile. Nos abrazamos para bailar y siento que algo nos sacudió a los dos, tardamos un instante abrazados, sin bailar; el aroma de su perfume, el contacto de su cuerpo y el murmullo de su respiración me tenían fascinado. Su escotado vestido dejaba bastantes descubiertos sus hombros y su espalda, la que al rozar con mis manos y mis brazos la sentía como de porcelana.




     Volteé a ver a Roberto, él estaba viviendo su propia experiencia, su propia historia. Sonreí. Dejé que la magia de Eros siguiera impregnando esos momentos de gran felicidad, que su encanto madurara un poco más mi esencia juvenil. Y así, me sentí superior.




     La música dejo de tocar, Nancy y yo sin soltarnos de las manos nos quedamos mutuamente viéndonos a los ojos. No hubo palabras, no eran necesarias. 
     Una voz aguardentosa nos sacó de nuestro mutismo, de nuestro arrobamiento.

     -¡Señorita, dice mi Presidente Municipal, que la invita a sentarse a su mesa!

     Nancy, endureciendo su semblante, de inmediato le respondió: - ¡Dígale a su Presidente, que si es un caballero que no nos falte el respeto a mí pareja y a mí! 

     Después de pasar este mal momento, me dice Nancy: ¿quieres que salgamos a platicar  a la terraza, para no seguir respirando esta podredumbre presidencial?

     ¡Claro!.. Asentí.

     Aún, no salíamos del salón, cuando alcancé a ver que Roberto y su pareja nos seguían hacia la terraza, en muestra de  solidaridad.


Terraza

     Afuera, la noche estaba espléndidamente iluminada por la Luna, hermosas plantas y flores adornaban los arriates de la terraza, sobre las luces de las farolas había una danza aérea de “amoyotes”, sentimos de lleno la suave brisa del lago el cual se miraba majestuoso, y nos regalaba generosamente un armónico sonido al romperse plácidamente sus olas contra el muro de la terraza. A nuestros oídos llegaban también sonidos de algún animal nocturno, entre ellos el croar de ranas, el ulular de algún búho, aullidos de saraguatos y los trinos o gorjeos de ciertas aves. Nos acercamos a contemplar tan bella naturaleza, la Luna desde el cielo proyectaba su opalina y brillante imagen sobre la superficie del lago,  mostrándonos  entero  este maravilloso paisaje.




     ¡Ahí estábamos los cuatro!

     ¡Casi sin poder hablar!

     ¡Testigos de tanta magnificencia!

     Nancy se abrazó de mí, al tiempo que decía: - ¡Qué hermoso es todo esto, pero tengo frío!

     La abracé, cubriendo sus desnudos hombros y su espalda con mis brazos; seguimos mirando un instante más,  y caminamos rumbo a unas bancas en donde nos sentamos.




     Roberto y su pareja hicieron lo mismo, pero alejados de nosotros.

     Nancy tiritaba de frío, la apreté más entre mis brazos para infundirle el calor de mi cuerpo, volteó a verme a la cara, y alzando su rostro me dio un beso en la boca. El beso me supo a néctar y a ambrosía, me enervó, despertando vibraciones y sentimientos, como nunca antes los había sentido. Le correspondí, multiplicándole los besos. La vida nos estaba regalando un momento fantástico lleno de amor, el cual supimos aprovechar.

     ¡La naturaleza nos envolvió en nuestros propios sueños!

     Despertándonos de ellos las voces de las demás amigas que venían en nuestra búsqueda  para indicarnos que ya era hora de regresar a su hotel.


     ¡Una triste mirada, un apasionado beso y un fervoroso te quiero... fueron nuestra despedida de amor!

      
     ¡Hubieron cartas..!






martes, 14 de julio de 2015

MI PRIMERA NOVIA Antonio Fco. Rguez. A.

MI PRIMERA 
NOVIA 
ANTONIO FCO. RODRÍGUEZ ALVARADO

Imagen de Internet

     De mis recuerdos inolvidables  como estudiante  de  la secundaria, guardo uno de manera muy especial: salía yo del banco de San Andrés Tuxtla, crucé la calle rumbo al parque y ya dentro de él vi por primera vez en mi vida a una linda y encantadora muchachita, me flechó el corazón y la cabeza, no podía apartar de ella mi mirada, me atrapó toda ella. Blanca, alta, robusta, cabello chino, negro, con minifalda y sandalias, no se fijó en mí, iba ensimismada, al verla alejarse sentí que mi alma se había ido con ella. Tomé el autobús a casa y en todo el pequeño trayecto miraba su rostro a través de los vidrios de la ventanilla, ya en mi recámara, que a la vez era mi estudio, me puse a escribir un poema, el cual inicié así: 

     -“¡Mi corazón está herido, herido por una flecha letalmente, que lanzada ha sido por Cupido, cruzándome del pecho hasta la mente!”


En segundo o tercero de secundaria

     Días después, se inició un nuevo ciclo escolar en la escuela de monjas en Catemaco, me reencontré con mis compañeros y amigos de siempre, a media mañana salimos al recreorum, y fue entonces, cuando entre el grupo de lindas estudiantes de San Andrés vi que venía ella, la dueña de mi poema, nuevamente retumbó mi emocionado corazón, y regresó el hechizo, esta vez ella pasó junto a mí, no pude aguantar un hondo y prolongado suspiro, nos miramos, nos sonrojamos, volteamos dos o tres veces a vernos. No sé qué fue de mí el resto de clases  esa mañana, sólo sé que dando el "campanazo" de salida corrí hacia el autobús escolar que las llevaba a San Andrés, no vi que ella subiera en él, de pronto bajan dos de ellas,  se acercan a mí y me dicen: -“¡Oye, le gustas a mi amiga  Luz sólo que ella es muy tímida y nunca ha tenido novio!”, y antes de dar la media vuelta me vuelven a preguntan: -“¿Oye te gusta ella, cuál es tu nombre?”. –“Sí, Toño, les respondí”. Subieron riéndose al autobús, el cual arrancó inmediatamente, fue entonces cuando vi que ella que estaba escondida asomó a través de una ventanilla su sonrojado  rostro para verme y pude nuevamente apreciar sus negros y expresivos ojos y su sonrisa entre tímida y coqueta. En ese momento sentí recuperar el alma que se había quedado con ella; y además, no fue necesario decirles a sus amigas que también yo era tímido y que nunca había tenido novia.






lunes, 13 de julio de 2015

INQUIETUDES Yolanda Bruno

¡INQUIETUDES!
YOLANDA BRUNO



De un lado a otro
impaciente camino
por el oscuro pasadizo,
no quiero que nadie me mire
que nadie se de cuenta
de la aflicción que corroe
mi alma solitaria.

¡Qué cosas diera yo!
porque unos ojos de ángel
me miraran con ternura infinita,
porque unos brazos abiertos
me esperaran, me abrazaran,
porque unos labios calientes
me besaran repetidamente.

Cuando la tarde languidece
mi cuerpo se estremece
con secretas ansiedades
preguntándose constantemente
¿dónde estará ese alguien
que sepa comprender
mis ardientes inquietudes
y me invite el fruto de su querer?

Me cansa tener que sostener
los besos para que vuelen
a los labios que añoro,
me debilita sustentar
los brazos casi agotados,
y no puedo retener
los suspiros que se agolpan
en mi sofocado pecho.

Por eso de un lado a otro
impaciente camino
por oscuro pasadizo
sin que nadie me mire,
sin que nada pueda delatar
la aflicción que me corroe.




Yolanda Bruno
11 de Julio del 2015

Desde Lima Perú